<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7329233743331980838</id><updated>2011-09-14T09:15:18.476-07:00</updated><title type='text'>Diario de un desconocido</title><subtitle type='html'>¿A quién le interesa leer sobre la vida de un extraño?</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Daniel Fermín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04652812556706704196</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/TLYigaokTFI/AAAAAAAAAKg/NAaZ6T2pX1Y/S220/Yo+III.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>20</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7329233743331980838.post-4069169843019841560</id><published>2010-12-16T18:02:00.000-08:00</published><updated>2010-12-16T18:30:55.727-08:00</updated><title type='text'>Decálogo del mal periodista</title><content type='html'>1.- Falsea la infor&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/TQrLH9tNg4I/AAAAAAAAALI/XDP8Vn0e5Ks/s1600/periodista.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 145px; height: 200px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/TQrLH9tNg4I/AAAAAAAAALI/XDP8Vn0e5Ks/s200/periodista.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5551472828371272578" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;mación. Inventa tanto como puedas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.- Copia y pega. Plagiar también es un arte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3.- No salgas de la redacción. En Internet consigues todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4.- La noticia no importa. Tú eres el protagonista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5.- Twittea. Propaga rumores, luego desmiéntelos (si quieres).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6.- Irrespeta el idioma. Escribe como habla la gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7.- No leas nunca. Solo transcribe para cobrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8.- La ética no existe. Las ventas sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8.- El amarillismo salvará al periodismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10.- Crea (y cumple) catálogos como este.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ñapa: Usa las fuentes a tu antojo. Revélalas sin desparpajo. Acepta sus regalos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7329233743331980838-4069169843019841560?l=eldiariodesconocido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/feeds/4069169843019841560/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7329233743331980838&amp;postID=4069169843019841560&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/4069169843019841560'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/4069169843019841560'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/2010/12/decalogo-del-mal-periodista.html' title='Decálogo del mal periodista'/><author><name>Daniel Fermín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04652812556706704196</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/TLYigaokTFI/AAAAAAAAAKg/NAaZ6T2pX1Y/S220/Yo+III.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/TQrLH9tNg4I/AAAAAAAAALI/XDP8Vn0e5Ks/s72-c/periodista.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7329233743331980838.post-6152250748540069648</id><published>2009-12-24T09:52:00.000-08:00</published><updated>2009-12-24T10:15:38.211-08:00</updated><title type='text'>Aniversario</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SzOsTqtkU2I/AAAAAAAAAKE/a9o4rDGSVQk/s1600-h/Aniversario+II.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 150px; height: 150px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SzOsTqtkU2I/AAAAAAAAAKE/a9o4rDGSVQk/s200/Aniversario+II.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5418864230539744098" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El hombre abrió la puerta de su apartamento, soltó la manija y retrocedió. Lo hizo súbito, maquinalmente; ni la presencia de un espanto le hubiera causado tal reacción. En el umbral, una joven vestida de negro, inmóvil, esbozaba una lóbrega sonrisa: era su ex mujer. Había transcurrido un año desde su último encuentro. Aquella tarde, ella –desde la ventana de su habitación- lo vio alejarse con pasos lentos, como la lágrima que en ese momento se desprendió de sus ojos, para no volver jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos se habían conocido en un taller literario. Se enamoraron leyendo relatos de Poe, de Quiroga, de Charles Bukowski. Una madrugada, mientras leían una de esas historias, la joven le leyó una frase del protagonista: “Sólo matándote podré alejarme de ti”. El hombre no sabía cómo explicarle que el amor es efímero, que no estarían juntos por siempre. Lo intentó esa vez y la mujer terminó sobre su biblioteca, gritando y lanzando libros hacia su amado. Don Quijote le rompió la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre no había cambiado mucho desde entonces. La mujer, que cruzó el marco y se adentró en la vivienda sin pronunciar palabra, lo notó; aún tenía la costumbre de mantener la luz apagada en la oscuridad. El hombre cerró la puerta y aún incrédulo la siguió. Miró el reloj, 11:50. Al verla ahí, ya sentada en el sofá, se preguntó por qué no había salido esa noche; un vistazo afuera bastó, la lluvia le contestó. Ninguno dijo nada. Los ojos de la joven estaban puestos sobre el televisor, los de su ex tuvieron el mismo destino. En la película, un viejo ensangrentado corría desesperado por un sombrío pasillo tratando de escapar de su esposa homicida. Y ahí, al instante, el hombre volteó aterrado hacia su ex mujer que lo miró de soslayo mientras reía. Sólo quienes han convivido con una persona que padeció una enfermedad mental pueden sentir el terror que genera que ella lo visite de imprevisto a medianoche, pensó ella en un momento de lucidez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahí estaba ella, frente a la biblioteca. El hombre permanecía parado en medio de la sala, recordando aquella frase mortuoria que se tatuó en su memoria (“sólo matándote podré separarme de ti”). La mujer se levantó y avanzó hacia él pausadamente, como una fiera segura de sí misma que acecha a su indefensa presa. El sujeto respondió a cada movimiento y sin quitarle la mirada se alejó por el pasillo. La oscuridad era total. Trémulo, a tientas, retrocedió en la negrura de su apartamento. Y así anduvo hasta que el estropicio de un florero que ornaba el lugar cayó en el suelo. El hombre se desesperó, corrió, huyó entre las tinieblas de su propia existencia. Por primera vez le temió a la muerte. Entró a la cocina y permaneció un segundo, un instante, un minuto, una vida, siempre, recostado a la pared. No escuchaba nada más que el pálpito de su corazón, no escuchaba nada más que su agitada respiración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se oían rastros de la joven en todo el apartamento. El hombre, como acostumbra en los momentos en los que no sabe qué hacer, colocó en un gesto resignado las manos sobre su cabeza. Ahí sintió la cicatriz provocada por el libro. Fue a la biblioteca y buscó un revólver que, guardado en el estante tras aquella novela de tapa dura, le había regalado su ex mujer un año atrás, en su noche de aniversario. La dedicatoria decía: “Hasta que la muerte nos separe”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7329233743331980838-6152250748540069648?l=eldiariodesconocido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/feeds/6152250748540069648/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7329233743331980838&amp;postID=6152250748540069648&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/6152250748540069648'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/6152250748540069648'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/2009/12/aniversario.html' title='Aniversario'/><author><name>Daniel Fermín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04652812556706704196</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/TLYigaokTFI/AAAAAAAAAKg/NAaZ6T2pX1Y/S220/Yo+III.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SzOsTqtkU2I/AAAAAAAAAKE/a9o4rDGSVQk/s72-c/Aniversario+II.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7329233743331980838.post-7919391746389108986</id><published>2009-08-26T19:44:00.000-07:00</published><updated>2009-08-26T20:04:09.369-07:00</updated><title type='text'>Fratricidio</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SpX1ZTgL86I/AAAAAAAAAJ8/ArqPSXnUTaM/s1600-h/Terror+I.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 186px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SpX1ZTgL86I/AAAAAAAAAJ8/ArqPSXnUTaM/s200/Terror+I.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5374471545417364386" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Corrimos desesperados para subirnos al auto. Al montarnos, vimos la cara de asombro de Adriana. Ella no entendía nada, no sabía que pasaba. Tampoco había tiempo para explicarle. Eran las 2:30 de la mañana, la ciudad estaba desolada, sumida en tinieblas. Los focos de su camioneta eran un cerillo en medio de una lóbrega noche. Al derredor algún que otro individuo trataba de huir. Había que hacerlo ahora que se podía. Después sería demasiado tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi presciencia se había cumplido. Una rara infección había contagiado a la población. Ellos, los infectados, no tenían remedio. Se les daba por muertos, eran unos demonios. Perdían toda noción de su propio ser y atacaban, guiados un instinto animal, al resto de las personas. No importaba quien fuera. Ya se habían visto a jóvenes devorarse a sus mismas familias. Era una bandada de caníbales hambrientos en busca de su alimento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adriana aceleró el vehículo de inmediato. A los pocos metros, un par de muertos andantes se estrellaron contra el vidrio. Frenazo, nuevo acelerón. A medida que atravesábamos la ciudad, veíamos su destrucción. Gritos, disparos, explosiones, un grifo que proliferaba caos en medio del caos. Todo ahí estaba perdido. Aceleramos. Cruzamos la frontera en busca de tranquilidad. El hombre huye de sí mismo en búsqueda de la felicidad sin saber que esta es una entelequia. Nosotros, ingenuos, no lo sabíamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salimos de ese infierno que alguna vez fue ciudad. El reloj marcaba las 4:00. Adriana estaba agotada, Luis David y Juan Carlos también. Decidimos parar. Conseguimos un motel en medio de la nada. Ahí ya estaba Anna. Alquilamos dos habitaciones: en una, los hombres; en otra, las mujeres. Intentamos dormir, no pudimos. Sabíamos que en cualquier momento podrían llegar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Dani, saldremos vivos de esto?-, preguntó mi hermano.&lt;br /&gt;- Eso espero, Juan - le contesté, aún sabiendo que no era así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cabo de una hora se escucharon los gritos. Intentamos escapar. Era muy tarde. Ya estaban ahí, en los pasillos del motel. Aseguramos las puertas, tapiamos las ventanas. Cerramos todo el lugar. Tratamos de no movernos, de no respirar. Todo estaba en silencio, apenas se escuchaban los latidos de mi corazón. Al rato, tras la puerta, una serie de pasos se oían pasar. Temblamos, se alejaron, respiramos. Nos salvamos. Le di la espalda a los muchachos para ir a tomar aire. Al voltearme, una fuerte brisa sopló en el lugar. De súbito sufrí un duro golpe en una de mis costillas, tan fuerte que me arrojó a la cama. Giré y ahí lo vi: Juan Carlos y Luis David estaban sobre mí, devorándome, como caníbales. Me arrancaban pedazos de carne, los huesos de mis dedos estaban en sus bocas sangrientas. Yo gritaba, pedía auxilio. Lo hice hasta que dejé de vivir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7329233743331980838-7919391746389108986?l=eldiariodesconocido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/feeds/7919391746389108986/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7329233743331980838&amp;postID=7919391746389108986&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/7919391746389108986'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/7919391746389108986'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/2009/08/fratricidio.html' title='Fratricidio'/><author><name>Daniel Fermín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04652812556706704196</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/TLYigaokTFI/AAAAAAAAAKg/NAaZ6T2pX1Y/S220/Yo+III.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SpX1ZTgL86I/AAAAAAAAAJ8/ArqPSXnUTaM/s72-c/Terror+I.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7329233743331980838.post-8705204392375731430</id><published>2009-07-21T22:57:00.000-07:00</published><updated>2009-07-22T21:53:34.162-07:00</updated><title type='text'>Sueños de carretera</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SmarXIadLfI/AAAAAAAAAJU/by3HPXFRSag/s1600-h/La+Carretera.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 180px; height: 200px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SmarXIadLfI/AAAAAAAAAJU/by3HPXFRSag/s200/La+Carretera.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5361160820314942962" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Los dos viajábamos en silencio, uno al lado del otro. Él, inútilmente, intentaba hilar una conversación; yo, misántropo, lo evitaba. El camino se hacía pesado. Era obvio: el hombre suele armar una coraza frente a los desconocidos sin saber que el único extraño es él. Eso lo notamos, lo hablamos, lo discutimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Transitábamos una maltrecha carretera. Cada bache esquivado era un obstáculo menos en nuestro camino. Y en nuestras vidas. La vida se construye a base de sueños. El día anterior, habíamos culminado uno que duró cincos años. Sólo faltaba dilucidar el futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Tipo, y ahora qué? – le pregunté.&lt;br /&gt;- Yo quiero escribir. Aprender, escribir y enseñar- me contestó.&lt;br /&gt;- ¿Escribir sobre qué? – insistí.&lt;br /&gt;- Sobre el sentido de la vida, la búsqueda de la felicidad. Uno tiene que vivir para encontrarse a sí mismo.&lt;br /&gt;- Eso suena a autoayuda – respondí.&lt;br /&gt;- Sí… pero hay que tratar de que no sea así.&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- ¿Pero, y tu qué? - interrogó, como para llenar el espacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nuevo el silencio, de nuevo el vacío. Recordé que de niño soñaba utopías. Me vi triunfar, me vi en celebrar. Por momentos pensé que toda ilusión se hacía realidad. Y ahí lo supe: la vida es un sueño que se acaba, como cualquier carretera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7329233743331980838-8705204392375731430?l=eldiariodesconocido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/feeds/8705204392375731430/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7329233743331980838&amp;postID=8705204392375731430&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/8705204392375731430'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/8705204392375731430'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/2009/07/suenos-de-carretera.html' title='Sueños de carretera'/><author><name>Daniel Fermín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04652812556706704196</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/TLYigaokTFI/AAAAAAAAAKg/NAaZ6T2pX1Y/S220/Yo+III.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SmarXIadLfI/AAAAAAAAAJU/by3HPXFRSag/s72-c/La+Carretera.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7329233743331980838.post-9077134744991984859</id><published>2009-07-05T20:37:00.001-07:00</published><updated>2009-07-05T20:53:53.084-07:00</updated><title type='text'>Corazón sin amor</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SlFyrixXOpI/AAAAAAAAAJM/KCGNmKDelkc/s1600-h/Corazon+sin+amor+II.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px; height: 150px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SlFyrixXOpI/AAAAAAAAAJM/KCGNmKDelkc/s200/Corazon+sin+amor+II.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5355187524314020498" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Ella dormía; yo la veía, sentía su respiración en medio de la nada. Al abrir los ojos, su mirada se cruzó con la mía. Apenas podíamos vernos en la penumbra. Sus pupilas eran dos estrellas en un cielo de concreto que alumbraban una lóbrega noche. Acabábamos de hacer el amor. Nos miramos, sonreímos, permanecimos en silencio. Tic, tac, tic, tac. Mi corazón era el segundero que nos marcaba el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin estábamos juntos. Ya habían transcurrido 30 días desde el último encuentro. Nos extrañábamos uno al otro. Uno suele añorar en lugar de valorar, necesitas estar solo para saberlo. Un mes me bastó, fue suficiente. Y ahí estábamos, otra vez, ella y yo. Yo y ella. Dos seres tan disímiles unidos por un sentimiento. Ella, alegre, una brisa suave que acaricia al que la siente. Y yo, sobrio, un desconocido que ha hecho de la soledad su único acompañante. Sólo el amor nos junta, día a día, mes a mes. Tic, tac, tic, tac.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Daniel, tenemos que aprovechar el tiempo- dijo. Fue el preludio de un reclamo que se veía venir.&lt;br /&gt;-Amor, estar contigo es aprovechar el tiempo- respondí.&lt;br /&gt;-¿Y qué sabes tu de amor? Para tí, sólo soy el sótano al que bajas cuando tienes algo que buscar. Dime, ¿será que puedes amar?&lt;br /&gt;-Sí. Un corazón sin amor es una linterna sin luz.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7329233743331980838-9077134744991984859?l=eldiariodesconocido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/feeds/9077134744991984859/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7329233743331980838&amp;postID=9077134744991984859&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/9077134744991984859'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/9077134744991984859'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/2009/07/corazon-sin-amor.html' title='Corazón sin amor'/><author><name>Daniel Fermín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04652812556706704196</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/TLYigaokTFI/AAAAAAAAAKg/NAaZ6T2pX1Y/S220/Yo+III.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SlFyrixXOpI/AAAAAAAAAJM/KCGNmKDelkc/s72-c/Corazon+sin+amor+II.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7329233743331980838.post-2153171375377677418</id><published>2009-05-05T20:03:00.001-07:00</published><updated>2009-05-06T06:13:19.069-07:00</updated><title type='text'>Terremoto</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SgEACGQm4nI/AAAAAAAAAIA/EI_3iNk0r8w/s1600-h/terremoto+II.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5332543469823386226" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 118px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SgEACGQm4nI/AAAAAAAAAIA/EI_3iNk0r8w/s200/terremoto+II.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Lunes, 4:40 AM. Mi sueño se interrumpió por una extraña sensación; inefable, como la vida, como este mundo. Abrí los ojos de inmediato. Al instante, vi todo temblar a mí alrededor. No estaba borracho, tampoco flipado. Sólo sentía un sacudón. Sentía que mis sueños –esas pueriles ilusiones que nos llevan al pináculo, ese lugar donde jamás podremos llegar- se derrumbaban. Sentía que mi vida no pasaba de ahí. Que era el inicio del fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me senté sobre el colchón, no quise ni pude levantarme. El trémulo espejo principal reflejaba mi rostro de terror. No más. El resto era una historia paralela, un mundo alterno. Ahí vi paredes destrozarse, objetos hundirse en lo más profundo de las tinieblas. Vi a mi acompañante apenas sostenerse bajo el marco de las puertas, como si tratara de evitar la debacle. Vi un apocalipsis en torno a mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida es una eternidad que se acaba en segundos. Es el principio de la muerte. En una fracción de minuto lo supe. Y lo confirmé al hablarle en la penumbra, aún sufriendo de un miedo cerval capaz de provocar pensamientos suicidas con total desdén. Conversamos frente a la ventana, observando desde el décimo piso una lúgubre ciudad convulsionada por su propia desidia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Daniel, qué es esto? – preguntó, en medio del sismo.&lt;br /&gt;-Un presagio – le respondí.&lt;br /&gt;- ¿Un presagio a qué?&lt;br /&gt;-Es una alerta. Un llamado a vivir.&lt;br /&gt;-¡Pero si está temblando!&lt;br /&gt;- Sí, es un temblor y nada más. ¿Pero qué pasa si lo que tiemblan son nuestros sueños, nuestras ilusiones, nuestras ganas de vivir?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7329233743331980838-2153171375377677418?l=eldiariodesconocido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/feeds/2153171375377677418/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7329233743331980838&amp;postID=2153171375377677418&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/2153171375377677418'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/2153171375377677418'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/2009/05/terremoto.html' title='Terremoto'/><author><name>Daniel Fermín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04652812556706704196</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/TLYigaokTFI/AAAAAAAAAKg/NAaZ6T2pX1Y/S220/Yo+III.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SgEACGQm4nI/AAAAAAAAAIA/EI_3iNk0r8w/s72-c/terremoto+II.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7329233743331980838.post-5293225849241317783</id><published>2008-10-27T21:52:00.000-07:00</published><updated>2008-10-28T20:16:38.916-07:00</updated><title type='text'>La resurrección</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SQaf9XAignI/AAAAAAAAAHY/BmYTcNwZtO8/s1600-h/la+muerte.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px; height: 148px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SQaf9XAignI/AAAAAAAAAHY/BmYTcNwZtO8/s200/la+muerte.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5262069091126116978" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Son unos falsos. Me hicieron creer que mis textos eran buenos. Mentira. Son basura, son un asco, no son nada. Son, simplemente, su autor. Son un montón de historias apócrifas de un tipo lacerado, taciturno y leve; escritos de un sujeto que se sienta cada mes en su computador a mentir, como tú, como todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un tipo que mira su pasado reciente y ve a un joven que tenía ganas de escribir. Ya no. Hoy está una persona resentida con el mundo, una persona que a diario ve insoportables nimiedades: hombres que fingen dormir para no ceder sus asientos, blasfemias y desprecios entre propios colegas, proliferación de improperios, descortesías, enemistades, peleas, muertes… Todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy está un chico de 21 años que ya no quiere cambiar el mundo, ahora sólo quiere destruirlo. Desaparecerlo y rehacerlo. Y sólo dejar a unos cuantos con él. Hoy está un tipo que dejó atrás su sensibilidad; un carajo indiferente, apático, resurgido de su propia indulgencia, de su fracaso. Atrás quedó aquel desconocido que por momentos no lo fue tanto, aquel al que no le asqueaba una dosis de coquetería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no está más aquel chico que tildaban de afeminado. Hoy está otro extraño. Hoy estoy yo. Hoy, parafraseando a Torrelles, soy muerte, soy decepción y furia. Soy un desconocido que ha vuelto con más basura. Sí, hijos de puta, el desconocido resucitó de su suicidio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7329233743331980838-5293225849241317783?l=eldiariodesconocido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/feeds/5293225849241317783/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7329233743331980838&amp;postID=5293225849241317783&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/5293225849241317783'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/5293225849241317783'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/2008/10/la-resurreccin.html' title='La resurrección'/><author><name>Daniel Fermín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04652812556706704196</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/TLYigaokTFI/AAAAAAAAAKg/NAaZ6T2pX1Y/S220/Yo+III.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SQaf9XAignI/AAAAAAAAAHY/BmYTcNwZtO8/s72-c/la+muerte.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7329233743331980838.post-6910810172830021289</id><published>2008-09-01T16:09:00.000-07:00</published><updated>2008-10-27T23:07:31.218-07:00</updated><title type='text'>Claustrofobia</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SLx3K6yXv2I/AAAAAAAAAFI/taxCw8bsnfI/s1600-h/Muerte+I.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SLx3K6yXv2I/AAAAAAAAAFI/taxCw8bsnfI/s200/Muerte+I.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5241195095815339874" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El chico se levantó agitado.  Su acelerada respiración cubría toda la habitación, oscura, casi en tinieblas. Acababa de despertar de una pesadilla indeleble. Sentado en un rincón, con muestras de resignación, estaba un hombre al que había conocido dos noches atrás. No entendía porqué estaba ahí, pero lo estaba, ubicuo, omnipresente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su cabeza, marcada por las venas, iba a estallar. Intentó salir de la cama y ponerse en pie, no pudo. Sus manos le temblaban; sus pies, helados, le sudaban. Un rayo de luz, posado sobre el individuo, alumbraba apenas la escena. Ese mismo rayo de luz, surgido de la nada, enervaba el ambiente, le daba un aire a película de terror de los 50. El chico se sentía encerrado en esas cuatro paredes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El chico se sentía encerrado en sí mismo, quería salir, quería huir. Hizo un nuevo esfuerzo por levantarse, lo logró. Abrió la puerta de su habitación y se llevó una sorpresa: sentados en la sala de su apartamento, con fúnebres rostros, un cúmulo de extraños lo esperaba. Desconocía su presencia, era algo inescrutable. Parecía una sala de espera hacia el infierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al verlo, los sujetos lo recibieron de pie, lo acecharon. Él, a punto de entrar en pánico, los intimó a que se identificaran. Fue inútil. Un barbudo sacó de su cartera un carné con caracteres indescifrables, de apariencia árabe. Otro, esmirriado, le soltó una mustia sonrisa. Todos rieron con dolor, como si les hubiesen cosido sus labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El joven se desesperó. Tomó dos armas que nunca creyó tener, pero se alegró de tenerlas. Estaba fuera de sí. Ya no quería estar un segundo más rodeado de muertos andantes en un escenario patibulario. Nunca vio accionar sus pistolas, pero mientras las tenía en su mano veía como, uno a uno, sus acompañantes caían en medio de ríos de sangre. Agitado lo supo: acababa de asesinar su propio ser. Herido, con apenas fuerzas para mantenerse en pie, recorrió todos los rincones de su departamento. Y ahí, en el pasillo que unía con el resto de los cuartos, se desplomó.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7329233743331980838-6910810172830021289?l=eldiariodesconocido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/feeds/6910810172830021289/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7329233743331980838&amp;postID=6910810172830021289&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/6910810172830021289'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/6910810172830021289'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/2008/09/claustrofobia.html' title='Claustrofobia'/><author><name>Daniel Fermín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04652812556706704196</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/TLYigaokTFI/AAAAAAAAAKg/NAaZ6T2pX1Y/S220/Yo+III.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SLx3K6yXv2I/AAAAAAAAAFI/taxCw8bsnfI/s72-c/Muerte+I.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7329233743331980838.post-7907821783241136430</id><published>2008-07-03T13:55:00.001-07:00</published><updated>2009-07-20T06:06:03.471-07:00</updated><title type='text'>Ella</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SG0-BzLvdjI/AAAAAAAAAFA/G3QtqpnPtS4/s1600-h/Ella.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SG0-BzLvdjI/AAAAAAAAAFA/G3QtqpnPtS4/s200/Ella.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5218895743832520242" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Ella me vio llegar, alejarme, sentarme al otro extremo de su mirada. Sólo dos asientos nos separaban, no más. Me sonrió y me hizo una invitación a su lado. Sin ambages, sin pronunciar una sola palabra, nada. Sus manos -insoslayables- me mostraron el camino. Yo no lo seguí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella me vio rechazar su invitación. Me vio hacerle una nueva propuesta.  La aceptó, se acercó, bromeó.  Permanecimos en silencio un minuto, un rato, una hora, ocho horas, siempre. Sin hablar, sin decir nada. Nos observamos, nos deleitamos con el pensamiento. Nos devoramos el uno al otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella estudió mis gestos, mis movimientos, mis ojos siempre fijos sobre su figura que estudiaban sus gestos, sus movimientos, sus ojos siempre fijos sobre mi figura. La vida entera pareció irse ahí, en ese momento, escuchando juntos el ruido del silencio, el temible sonido que vislumbra el umbral del abismo, de los sentimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella me cautivó, me anonadó. Y sí, su compañía me gustó.  Recostada sobre mi hombro, me consintió, me capturó. Me hizo su prisionero. Y, cuando por fin habló, me lo advirtió: “Ya no podrás dejarme”. Ella se regodeó.  Y yo, alelado, insconciente, le pregunté:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo te llamas?&lt;br /&gt;- Soledad&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7329233743331980838-7907821783241136430?l=eldiariodesconocido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/feeds/7907821783241136430/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7329233743331980838&amp;postID=7907821783241136430&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/7907821783241136430'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/7907821783241136430'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/2008/07/ella.html' title='Ella'/><author><name>Daniel Fermín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04652812556706704196</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/TLYigaokTFI/AAAAAAAAAKg/NAaZ6T2pX1Y/S220/Yo+III.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SG0-BzLvdjI/AAAAAAAAAFA/G3QtqpnPtS4/s72-c/Ella.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7329233743331980838.post-260643458163926351</id><published>2008-06-03T22:17:00.000-07:00</published><updated>2008-12-09T07:31:50.136-08:00</updated><title type='text'>Yo, loco</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SEYmbz7kYcI/AAAAAAAAAEs/V5iTjXibpbs/s1600-h/arte.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SEYmbz7kYcI/AAAAAAAAAEs/V5iTjXibpbs/s200/arte.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5207892278338937282" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Mario no dejaba de sorprenderse mientras avanzaba por el bulevar. Los innumerables artistas urbanos atraían su mirada, también la mía. Él los veía, yo los observaba con cierta admiración, sin vilipendiar alguno. Músicos, malabaristas, fotógrafos, actores, poetas, mimos. Todos captaban nuestra atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En esta vaina si hay locos - dijo Mario dando muestras de hilaridad.&lt;br /&gt;- Bienvenido a la capital – le respondí sin parar.&lt;br /&gt;- A lo mejor en unos meses te veré en esto – bromeó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces no han pasado meses, si no días. Días solitarios que transcurrieron entre cuatro paredes. Días en los que se agotaba el dinero y yo seguía sin trabajar. Días en los que la desidia y la frivolidad se adueñaron de mí cuerpo. Súbito, de inmediato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Revise en mi apartamento y sólo encontré unas monedas, insuficientes para comer. Y ya las tarjetas para reclamar sándwiches gratis se habían acabado. Entonces pensé, ha llegado el momento. Entre a mi habitación y tomé la viola. Salí a la calle, me ubiqué en un sitio desocupado y empecé a tocar. Sí, ahí estaba yo, frente a decenas de personas que se detuvieron a escuchar. Unos siguieron de largo, otros aplaudieron sin parar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomé el pote y me marché a mi hogar. Conté el dinero obtenido, me emocioné, recordé que no había almorzado nada en dos días y que hoy si iba a hacerlo. Recordé lo duro que es pasar hambre y no tener un bolívar para olvidarla, ni a nadie para ayudarte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salí, comí y volví. Volví para sentarme frente a la computadora a escribir sobre mi vida, desconocida, extraña. Volví para escribir sobre mi fugaz paso como artista urbano, ese que el mundo te obliga a sacar para existir, para sobrevivir... Y para que la sociedad te llame loco. ¿Pero, es que acaso no lo estamos todos?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7329233743331980838-260643458163926351?l=eldiariodesconocido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/feeds/260643458163926351/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7329233743331980838&amp;postID=260643458163926351&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/260643458163926351'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/260643458163926351'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/2008/06/yo-loco.html' title='Yo, loco'/><author><name>Daniel Fermín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04652812556706704196</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/TLYigaokTFI/AAAAAAAAAKg/NAaZ6T2pX1Y/S220/Yo+III.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SEYmbz7kYcI/AAAAAAAAAEs/V5iTjXibpbs/s72-c/arte.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7329233743331980838.post-7848194413551719145</id><published>2008-05-19T21:40:00.000-07:00</published><updated>2008-12-09T07:31:50.347-08:00</updated><title type='text'>Consecuencias</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SDJXzRu1gjI/AAAAAAAAAEg/vRYlLsPGUfc/s1600-h/Metro.JPG" target=_blank&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SDJXzRu1gjI/AAAAAAAAAEg/vRYlLsPGUfc/s200/Metro.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5202317058011136562" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span  lang="ES-MX" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Lunes, 9:00 pm. Un hombre lee el periódico al final del vagón. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;A su lado se sienta una anciana acompañada de su nieta. Ya avanzada la noche hay lugares vacíos, antes no. Las puertas se abren y entran cuatro personas: un adolescente con estilo emo, un ejecutivo con computadora portátil y una pareja de jóvenes lesbianas. Todos toman asiento. Se miran, se estudian, se ignoran.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Inmediatamente centran su atención en la melodía surgida de la guitarra de un artista urbano, un chico de 20 años de aspecto desaliñado que entona una canción del dúo Sin Bandera. El conductor anuncia una nueva estación. Las puertas se abren y se vuelven a cerrar. Nadie entra, nadie sale. El cantante termina su tema, pide aplausos, sonrisas y colaboración.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;El emo, con los audifonos de su ipod al máximo volumen, le regala unas monedas. No le importa que no haya escuchado nada más que el rock que lleva pegado a sus oídos. El bohemio le agradece y camina en la búsqueda de más dinero. El ejecutivo lo vilipendia y las lesbianas le sonríen. La anciana, la niña y el tipo del periódico no tenían plata que darle. Lo acepta y lo deja pasar. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;El metro se detiene y el lector de prensa se queda acompañado de nuevos pasajeros. El resto se baja en esa estación. Todos salen a la superficie y caminan por un boulevar desolado, con ellos como únicos habitantes, arropados por las tinieblas de una álgida noche, manchada de sangre por el orgullo herido de un joven sin trabajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Martes, 9:00 pm. El hombre entra al vagón, se sienta en el último puesto y abre el periódico. Empieza por la sección de sucesos. Es ahí donde lee: Empresario fue asesinado para robarle su laptop. Una anciana, su nieta y dos muchachas fueron testigos. El ejecutivo cambió su vida por unas monedas.&lt;/span&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7329233743331980838-7848194413551719145?l=eldiariodesconocido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/feeds/7848194413551719145/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7329233743331980838&amp;postID=7848194413551719145&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/7848194413551719145'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/7848194413551719145'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/2008/05/monedas-o-vida.html' title='Consecuencias'/><author><name>Daniel Fermín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04652812556706704196</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/TLYigaokTFI/AAAAAAAAAKg/NAaZ6T2pX1Y/S220/Yo+III.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SDJXzRu1gjI/AAAAAAAAAEg/vRYlLsPGUfc/s72-c/Metro.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7329233743331980838.post-1367974785709474032</id><published>2008-04-21T19:41:00.000-07:00</published><updated>2008-12-09T07:31:50.571-08:00</updated><title type='text'>La vida en un autobús</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SA1ZF7wHOkI/AAAAAAAAAEQ/SUTdP88h94s/s1600-h/Carretera+IV.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SA1ZF7wHOkI/AAAAAAAAAEQ/SUTdP88h94s/s200/Carretera+IV.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5191903903901760066" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;-¿Ventana o pasillo? – preguntó la empleada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;- Ventana – respondí sin pensar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;- Puesto 36, en la parte superior. Que tenga buen viaje.&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Le devolví la gentileza con una mustia sonrisa.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Ella lo notó.&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;-¿Te sientes bien?- quiso saber.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;- No- le contesté, sin agregar nada más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Me alejé de la taquilla y busqué un asiento en la sala de espera. Miré a mi alrededor, todos estaban ocupados, todos excepto uno: el mismo en el que me senté dos semanas atrás, el mismo lugar que revolvió mis entrañas cuando abandoné la ciudad.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Caminé hasta allá mientras recordaba una frase de un escritor: ¿Por qué nos cuesta tanto aceptar que la vida es una casualidad?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Me senté, observé el boleto: “Puesto 36, en la parte superior”. Sí, el mismo en el que me había ido la última vez. Volví a sonreír, volví a recordar, volví a preguntar: ¿Por qué nos cuesta tanto aceptar que la vida es una casualidad?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Aguardé por la hora de salida. La melancólica voz de Fito Páez hacía de fondo, su canción cuadraba a la perfección: &lt;i style=""&gt;“…Yo no se donde va, yo no se donde va mi vida, yo no se donde va pero tampoco creo que sepas vos…”&lt;/i&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Mi memoria rebobinó unos minutos: estaba frente a ella sin poder hablar, sin poder decirle lo que siento, sin poder demostrarle lo que le he dicho siempre. Ella tampoco pudo. Nos despedimos, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;lo hicimos secamente, con la naturalidad de dos personas que se van a ver al día siguiente, aunque ambos sabíamos que no era así.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" face="trebuchet ms"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Seguí recordando.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt; Cuando reaccioné ya estaba en el autobús, miré a mi derecha y observé a la misma muchacha que había estado a mi lado el viaje anterior. No me sorprendí, y me repetí la pregunta, esta vez en voz alta: ¿Por qué nos cuesta tanto aceptar que la vida es una casualidad? Ella me respondió: “Porque vivir mata”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;- Sí, ¿Pero por qué nos cuesta tanto aceptarlo?&lt;/span&gt;&lt;o:p style="font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;- No lo sé. Yo sólo dejo que mi vida ruede, sin destino, sin rumbo, como este autobús. &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7329233743331980838-1367974785709474032?l=eldiariodesconocido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/feeds/1367974785709474032/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7329233743331980838&amp;postID=1367974785709474032&amp;isPopup=true' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/1367974785709474032'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/1367974785709474032'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/2008/04/la-vida-en-un-autobs.html' title='La vida en un autobús'/><author><name>Daniel Fermín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04652812556706704196</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/TLYigaokTFI/AAAAAAAAAKg/NAaZ6T2pX1Y/S220/Yo+III.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/SA1ZF7wHOkI/AAAAAAAAAEQ/SUTdP88h94s/s72-c/Carretera+IV.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7329233743331980838.post-7007470299629293186</id><published>2008-03-24T19:28:00.000-07:00</published><updated>2008-12-09T07:31:50.821-08:00</updated><title type='text'>El principio del fin</title><content type='html'>&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/R-hkOGht4VI/AAAAAAAAAEA/MhRi115hzUs/s1600-h/Fin+I.jpg%20" target="_blank"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/R-hkOGht4VI/AAAAAAAAAEA/MhRi115hzUs/s200/Fin+I.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5181501564722733394" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span  lang="ES-MX" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;No recuerdo quien soy, tampoco se donde estoy. Me desperté aturdido, alelado, en medio de un charco de sangre que rodeaba mi cabeza. Dos jóvenes mujeres lloraban sobre mi cuerpo, desparramado en medio de la nada. Me llamaban Daniel. No se porqué lo hacían, yo no se quien es Daniel.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Me desperté en medio de una ciudad arrastrada por un holocausto. En medio de un terreno árido, silencioso, infame, sumido en tinieblas, sólo alumbrado por la trémula luz de las casas incendiadas. No se veía un alma feliz en todo el horizonte. Estaba en medio de un filme de terror, estaba en lo que se convertirá el mundo de hoy.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Las dos muchachas ayudaron a levantarme, apenas podía sostenerme. Pregunté donde estaba, ninguna supo responderme. Les pedí que me soltaran, lo hicieron, volví a caer. A mi alrededor, cadáveres regados por doquier. Nadie se ayudaba, todos se atacaban entre sí. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Caminé, caminé y caminé, arrastrando los pies por la ceniza, observando que mis acompañantes quedaban atrás, en busca de un paraíso que nunca existió. Avancé hacia el norte, hacia el mar, intentado huir de un frío capaz de agrietar piedras, de un frío como para quitarse la vida, inexorable, como el destino. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Caminé, caminé y caminé hasta encontrar el mar. Ahí me senté, en la arena, cansado, apenas sintiendo la respiración –temblorosa y breve-. Y aquí sigo, aquí estoy, viendo el viento cinéreo, escuchando el frío y el silencio, esperando que el mundo cambie, como todos, como algunos, como nadie. Es el principio del fin.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;¿Será que aún podemos evitarlo?&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7329233743331980838-7007470299629293186?l=eldiariodesconocido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/feeds/7007470299629293186/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7329233743331980838&amp;postID=7007470299629293186&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/7007470299629293186'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/7007470299629293186'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/2008/03/el-principio-del-fin.html' title='El principio del fin'/><author><name>Daniel Fermín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04652812556706704196</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/TLYigaokTFI/AAAAAAAAAKg/NAaZ6T2pX1Y/S220/Yo+III.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/R-hkOGht4VI/AAAAAAAAAEA/MhRi115hzUs/s72-c/Fin+I.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7329233743331980838.post-3620263382006807190</id><published>2008-03-16T20:23:00.000-07:00</published><updated>2008-12-09T07:31:51.088-08:00</updated><title type='text'>Y que mi abuela me perdone</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/R93yLDOA2tI/AAAAAAAAAD4/diUVVC8FQX8/s1600-h/cementerio+III.JPG" target="_blank"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/R93yLDOA2tI/AAAAAAAAAD4/diUVVC8FQX8/s200/cementerio+III.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5178561418202503890" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt;Sábado, 10 de marzo de 2007, 8:08 de la mañana. Una llamada telefónica me despertó. Ring, ring. Los repiques -uno a uno- esperaban ser atendidos. Traté de ignorarlos, acostado sobre mi cama. No pude hacerlo. &lt;/span&gt;             &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; 13 segundos tardaron en callar. Fueron 13 segundos de angustia; 13 segundos eternos; 13 segundos en los que esperaba recibir una mala noticia. Y así fue. La reacción de mi tía al contestar el teléfono confirmó mi presagio: Mi abuela había muerto. Seguí durmiendo, resignado, con la actitud de una persona sapiente que ya no había más remedio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;A la media hora mi tío entró a mi cuarto y me levantó. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;- Hijo, tu abuela murió. Vístete que vamos a Maturín.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;No dije nada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me vestí y salimos en compañía de mi hermano, sólo nosotros tres. Hablamos de fútbol, del periodismo, del pésimo estado de las vías. Hablamos de la fecha en que murió mi abuela paterna: justo el día del cumpleaños de mi padre. Como para no olvidarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos directo a la funeraria. Ahí vi a mi viejo, serio, verosímilmente inmune, adolorido, destrozado. Me le acerqué.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Viejo, hoy juega Monagas-, le dije. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;- ¿A qué hora?-, me contestó sonriente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;- A las 6:00.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;- Aún hay tiempo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;- Ni pienses ir a un juego de fútbol hoy- me reprochó mi hermana.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Le sonreí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Los minutos pasaron lentamente. Llegaron familiares, amigos, conocidos y desconocidos. Llegaron todos. La hora del partido se acercaba. Mi hermano quería ir, temía hacerlo. Y la hora llegó. Sólo un cruce de miradas con mi padre bastó: “Anda hijo”,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/R93xZzOA2rI/AAAAAAAAADo/B9SPm7UJxI4/s1600-h/Cementerio.JPG" target="_blank"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/R93xZzOA2rI/AAAAAAAAADo/B9SPm7UJxI4/s200/Cementerio.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5178560572093946546" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; dijo ante la ingente sorpresa de los que sabían lo que iba a hacer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y ese día fuimos al partido. Sí, el día que murió mi abuela fuimos a un Monagas-Maracaibo. No sin antes hacer una pancarta enorme que colgamos en las tribunas del estadio: “Abuela perdónanos, pero hoy juega Monagas”.&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7329233743331980838-3620263382006807190?l=eldiariodesconocido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/feeds/3620263382006807190/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7329233743331980838&amp;postID=3620263382006807190&amp;isPopup=true' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/3620263382006807190'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/3620263382006807190'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/2008/03/y-que-mi-abuela-me-perdone.html' title='Y que mi abuela me perdone'/><author><name>Daniel Fermín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04652812556706704196</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/TLYigaokTFI/AAAAAAAAAKg/NAaZ6T2pX1Y/S220/Yo+III.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/R93yLDOA2tI/AAAAAAAAAD4/diUVVC8FQX8/s72-c/cementerio+III.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7329233743331980838.post-7112825186317148131</id><published>2008-02-21T19:21:00.000-08:00</published><updated>2008-12-09T07:31:51.316-08:00</updated><title type='text'>Bendito amor, maldito amor</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: trebuchet ms; text-align: left;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/R75CYFbJH9I/AAAAAAAAACw/5Asmtx891Jg/s1600-h/Perdido+III.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/R75CYFbJH9I/AAAAAAAAACw/5Asmtx891Jg/s200/Perdido+III.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5169642403808223186" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Y ahí esta ella -tan feliz, tan triste- mirando las estrellas al lado de su amigo. Se recuesta sobre su hombro, lo acaricia, lo abraza, lo besa. Lo hace segura de si misma, lo hace dudosa de sus actos. Lo quiere, lo ignora. No sabe que hacer con él. Se lamenta: bendito amor, maldito amor.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;Y aquí estoy yo –tan cerca, tan lejos-, recordando los primeros días ante ella. Ahí la vi -una tarde- sentada en la misma colina, al lado de todos, al lado de nadie, mirando el crepúsculo, soñando despierta. La ignoré desde el primer momento, la adoré desde el primer momento. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p  style="text-align: left;font-family:trebuchet ms;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;Su subversiva mirada alelaba a cualquiera, su solapada actitud subyugaba a quien sea. Me le acerqué y me le presenté, sapiente que no perdía nada con ello. Y así fue: conversamos, nos conocimos, nos enamoramos, nos besamos. Todo fue tan repentino, que nos olvidamos rápidamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;    &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: left;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Una noche sentí su ausencia. Fui a buscarla al lugar de siempre para expresarle mi amor por ella. Y lo hice, pero ya era demasiado tarde. Estaba con su amigo, recostada sobre su hombro, mirando las estrellas, aceptando el amor de él. Bendito amor, maldito amor.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7329233743331980838-7112825186317148131?l=eldiariodesconocido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/feeds/7112825186317148131/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7329233743331980838&amp;postID=7112825186317148131&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/7112825186317148131'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/7112825186317148131'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/2008/02/bendito-amor-maldito-amor.html' title='Bendito amor, maldito amor'/><author><name>Daniel Fermín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04652812556706704196</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/TLYigaokTFI/AAAAAAAAAKg/NAaZ6T2pX1Y/S220/Yo+III.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/R75CYFbJH9I/AAAAAAAAACw/5Asmtx891Jg/s72-c/Perdido+III.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7329233743331980838.post-5481564490087009987</id><published>2008-02-05T14:10:00.000-08:00</published><updated>2008-12-09T07:31:51.434-08:00</updated><title type='text'>El candidato era yo</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/R63Z7FbJH3I/AAAAAAAAAB8/COOc38YydBI/s1600-h/Miraflores.jpg" target="'_blank"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5165023956755357554" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/R63Z7FbJH3I/AAAAAAAAAB8/COOc38YydBI/s200/Miraflores.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Ya había iniciado la campaña. Ya había definido parte de mi equipo de trabajo. Tenía jefe de operaciones, secretaria general, directores regionales y hasta posibles candidatos para los diferentes ministerios, una vez en el poder. Lo tenía todo, casi todo. Sólo faltaba la primera dama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El objetivo era la presidencia. Sí, la presidencia de Venezuela. Quería ser el sucesor de Chávez. Pero todos lo tomaban en broma. Quizá, porque yo colaboraba para ello: “¿Y ya tienes un plan de gobierno?”, me preguntaban. “No, déjame conseguir los votos primero”, contestaba. Y así iba con todos, grupo por grupo, persona por persona, intentando que alguno votara por mí. Nada, era inútil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos reaccionaban con sorpresa, incrédulos. Se reían, se burlaban. “Esa (droga) que estas fumando es de la buena, ¿no?”, me dijo alguno. Pero yo seguía, animado, creía mantener el ritmo durante cinco años. Y si, en cinco años de campaña puedo lograr los votos necesarios, pensé. En cinco años, podré reemplazar a Chávez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, todo se derrumbó. Leí la Constitución y el sueño se acabó. “Para ser elegido Presidente de la República se requiere ser venezolano de nacimiento, no poseer otra nacionalidad, ser mayor de 30 años, de estado seglar y no estar sometido a condena mediante sentencia definitivamente firme”, señala el artículo 227.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo sólo tengo 21 años. Pero en un decenio intentaré ser presidente; en un decenio el candidato seré yo. No me queda de otra, tendré que esperar hasta el 2018.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7329233743331980838-5481564490087009987?l=eldiariodesconocido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/feeds/5481564490087009987/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7329233743331980838&amp;postID=5481564490087009987&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/5481564490087009987'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/5481564490087009987'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/2008/02/el-candidato-era-yo.html' title='El candidato era yo'/><author><name>Daniel Fermín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04652812556706704196</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/TLYigaokTFI/AAAAAAAAAKg/NAaZ6T2pX1Y/S220/Yo+III.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/R63Z7FbJH3I/AAAAAAAAAB8/COOc38YydBI/s72-c/Miraflores.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7329233743331980838.post-9058612904440575428</id><published>2008-01-28T12:48:00.000-08:00</published><updated>2008-12-09T07:31:51.599-08:00</updated><title type='text'>Diario de un desconocido</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/R63bulbJH5I/AAAAAAAAACM/j-yqodCUf6w/s1600-h/Signos+III.jpg" target="_blank"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5165025941030248338" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/R63bulbJH5I/AAAAAAAAACM/j-yqodCUf6w/s200/Signos+III.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Un amigo leyó mi blog. Inmediatamente dijo: “Chamo, esto parece un diario”. Le reafirmé la idea, le expliqué que un blog, inicialmente, consiste en un diario personal escrito en una página web. Enseguida preguntó: “Pero ¿a quién le interesa leer sobre la vida de un desconocido?” Me sentí anonadado, confundido, sin saber que hacer. Él no lo supo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero si sólo me llamó desconocido, pensé. No, miento. Eso fue lo que pensé que ustedes pensarían al ver el drama que armé por semejante nimiedad. Yo lo primero que imaginé, y se lo dije, fue: “Tienes razón. Y por eso no leo blogs de desconocidos”. Ahora, si tanto ignoro las “bitácoras” –así le llaman equívocamente a los blogs- de extraños, ¿por qué pretendo que otros lean la mía?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro compañero, que se autodenominó como bohemio, intentó sin éxito responder esa pregunta. “Lo que vas a lograr es que otras personas conozcan lo desconocido”. Suena interesante, conocer lo desconocido. Sólo el loco conoce el placer de la locura, diría John Dryden, aquel célebre escritor inglés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero yo no soy un loco, sí un desconocido. Un desconocido que escribe un diario. Sí, esto es un diario. Y, por él, por ese amigo que ustedes desconocen, a partir de ahora se llamará así. Y no les exijo que lo lean. Yo sólo escribo. Nada más.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7329233743331980838-9058612904440575428?l=eldiariodesconocido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/feeds/9058612904440575428/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7329233743331980838&amp;postID=9058612904440575428&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/9058612904440575428'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/9058612904440575428'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/2008/01/diario-de-un-desconocido.html' title='Diario de un desconocido'/><author><name>Daniel Fermín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04652812556706704196</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/TLYigaokTFI/AAAAAAAAAKg/NAaZ6T2pX1Y/S220/Yo+III.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/R63bulbJH5I/AAAAAAAAACM/j-yqodCUf6w/s72-c/Signos+III.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7329233743331980838.post-7182968982603639493</id><published>2008-01-19T11:00:00.000-08:00</published><updated>2008-12-09T07:31:51.751-08:00</updated><title type='text'>Tienes un e-mail</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/R63cblbJH6I/AAAAAAAAACU/1bu_HLF1Ahc/s1600-h/Bandeja+de+Entrada.jpg" target="_blank"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5165026714124361634" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/R63cblbJH6I/AAAAAAAAACU/1bu_HLF1Ahc/s200/Bandeja+de+Entrada.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Es curioso y extraño. Un individuo desconocido que a diario se conecta a Internet no puede tener 1041 mensajes sin leer en la bandeja de entrada de su correo electrónico personal. ¿O si? Pues, yo los tengo. Y ninguno es spam.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La semana pasada se lo comenté a una amiga. Rió. “¿Qué? ¿No los revisas?”, preguntó. Y sí, claro que lo hago. Sólo uno o dos diarios, pero lo hago. Otra compañera, que escuchaba atentamente, se integró a la conversación: “Le gente piensa que uno no tiene más nada que hacer que perder el tiempo leyendo esos correos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás tenga razón, quizás no. A la mayoría de las personas, sobre todo a los estudiantes, le sobra tiempo como para leer algún e-mail. Y luego reenviarlo. Pero algunos exageran, envían de a cinco, en lotes, como si dieran algún descuento por ello. Que una gran parte de mis correos provenga de un ex – compañero de trabajo, es un claro ejemplo de ello. Hacen que uno se aburra de leerlos, por más que tengan un título singular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otros te mandan unas absurdas cadenas, que ni vale la pena mencionarlas. Son correos superfluos. Al igual que los de contenido religioso. Son basura, los elimino de inmediato, al apenas verlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no es que sea ateo, tampoco agnóstico. Soy un católico con creencias evangélicas, o un evangélico con creencias católicas. No sé, convivir con una decena de cristianos durante cinco años te confunde. Pero me parece una incongruencia revisar un correo cuyo final señala que si no lo reenvías a 10 de tus contactos, Dios te rechazará de su reino. ¿No creen?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún así, tengo una sarta de e-mail por revisar, una sarta de e-mail que no quiero borrar. ¿Tendrá alguien más que yo? Probablemente si. Quisiera saberlo… En fin, no escribo más, voy a chequear mi bandeja de entrada. Acaba de llegar el 1042.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7329233743331980838-7182968982603639493?l=eldiariodesconocido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/feeds/7182968982603639493/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7329233743331980838&amp;postID=7182968982603639493&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/7182968982603639493'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/7182968982603639493'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/2008/01/tienes-un-e-mail.html' title='Tienes un e-mail'/><author><name>Daniel Fermín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04652812556706704196</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/TLYigaokTFI/AAAAAAAAAKg/NAaZ6T2pX1Y/S220/Yo+III.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/R63cblbJH6I/AAAAAAAAACU/1bu_HLF1Ahc/s72-c/Bandeja+de+Entrada.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7329233743331980838.post-5774669208145595337</id><published>2008-01-16T20:15:00.000-08:00</published><updated>2008-12-09T07:31:51.932-08:00</updated><title type='text'>La arquitectura y yo</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/R63dmlbJH7I/AAAAAAAAACc/1SkQOQcZKtw/s1600-h/Iglesia.JPG" target="_blank"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5165028002614550450" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/R63dmlbJH7I/AAAAAAAAACc/1SkQOQcZKtw/s200/Iglesia.JPG" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Por más que lo evitemos siempre llega el momento, ese instante impostergable de acomodar el cuarto. Hace unos días entré a mi habitación y me di cuenta del desastre: pantalones en la cama, franelas en la silla, medias en el piso, maletas y cajas atravesadas, un escritorio traspapelado, una biblioteca a reventar… Pues bien, ha llegado la hora de acomodar mi cuarto, pensé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inicié con la biblioteca, un lugar en el que encuentras, además de papeles, polvo; mucho polvo. La alergia te aturde, te asfixia, pero debes continuar. Y, sí, continué hasta hallar una hoja, una historia que cambió mi destino. Data de octubre de 2003. Su contenido me llamó la atención: “¿Por qué he decidido estudiar arquitectura?”, señalaba su titular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordé todo. Esos años en la universidad en los que mi cuarto si era un desastre, no ahora. Aquellos tiempos en los que “jugaba” –así le decía mi tía- con maquetas y pintaba casi a diario. Esa época en la que sufría y trasnochaba más que nunca. Esa etapa, ese paso por la arquitectura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empecé a leer. “A mi no me encanta esta carrera, pero fue la que más me llamó la atención”, explicaba en un fragmento del trabajo de Composición. Y muchos de mis amigos estaban así, en vilo, con incertidumbre, sin saber porqué habían tomado tal decisión. Aunque, pocos se animaban a expresarlo. Yo me salí de lo común, fui sincero al indicar mis motivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Noté los apuntes de la profesora, una arquitecta que vi por última vez montada en un autobús. “Excelente redacción. Muy madura tu exposición de motivos. Te felicito por tu forma de escribir”. ¿Debo estudiar comunicación social o arquitectura?, recuerdo que me pregunte días después, hace más de cuatro años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguí cavilando, volví a ver la fecha. Qué rápido pasa el tiempo, dije. Y reafirmé esa expresión al ver unas últimas líneas: “Deseo graduarme en cinco años y ser un buen arquitecto”. Ni me he graduado ni soy arquitecto. Seré comunicador social.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7329233743331980838-5774669208145595337?l=eldiariodesconocido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/feeds/5774669208145595337/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7329233743331980838&amp;postID=5774669208145595337&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/5774669208145595337'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/5774669208145595337'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/2008/01/la-arquitectura-y-yo.html' title='La arquitectura y yo'/><author><name>Daniel Fermín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04652812556706704196</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/TLYigaokTFI/AAAAAAAAAKg/NAaZ6T2pX1Y/S220/Yo+III.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/R63dmlbJH7I/AAAAAAAAACc/1SkQOQcZKtw/s72-c/Iglesia.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7329233743331980838.post-2240268898953907425</id><published>2008-01-15T14:10:00.000-08:00</published><updated>2008-12-09T07:31:52.169-08:00</updated><title type='text'>La primera vez</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/R63ePVbJH8I/AAAAAAAAACk/hx2diJwznQw/s1600-h/Perdido+III.jpg" target="_blank"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5165028702694219714" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/R63ePVbJH8I/AAAAAAAAACk/hx2diJwznQw/s200/Perdido+III.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Empezar no es fácil. Una rara sensación se apodera de ti. Y aunque suene a paradoja, siempre pasa. Eres el nuevo, el extraño, ése que no debió entrar aquí. Todos te miran, te juzgan, te califican… Están pendientes de ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tus nervios te traicionan, te imaginas lo peor. Recuerdas tus primeros días en la escuela o en el colegio. No sabes porqué, pero lo haces. Quizás, porque en su momento también fue una primera vez. Reaccionas e intentas adaptarte inútilmente, te das cuenta de que todos tus esfuerzos son anodinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te dan ganas de huir, de no volver jamás. Te dan ganas de olvidarte de todo esto. Pero ahí estás, sin poder dar marcha atrás. Solo, alelado, ofuscado y con mucho por hacer. ¿Vale la pena seguir? No te queda de otra, tienes que seguir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tienes que empezar a hacer algo. Debes empezar a hacer algo. Cualquier cosa, ya, de inmediato. Y de repente, sin darte cuenta, empiezas a empezar, otra vez, por primera vez.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7329233743331980838-2240268898953907425?l=eldiariodesconocido.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/feeds/2240268898953907425/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7329233743331980838&amp;postID=2240268898953907425&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/2240268898953907425'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7329233743331980838/posts/default/2240268898953907425'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eldiariodesconocido.blogspot.com/2008/01/la-primera-vez.html' title='La primera vez'/><author><name>Daniel Fermín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04652812556706704196</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/TLYigaokTFI/AAAAAAAAAKg/NAaZ6T2pX1Y/S220/Yo+III.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_aBcu9kWqko4/R63ePVbJH8I/AAAAAAAAACk/hx2diJwznQw/s72-c/Perdido+III.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry></feed>
